Como estudiante que soy (y que seré el resto de mi vida) he pasado por muchas etapas gastronómicas al empezar a vivir fuera de casa.
Al principio, joven que eres, con una constitución y un metabolismo envidiables, piensas que da igual lo que comas y empiezas a comer fatal. Con el tiempo y si te haces una analítica, descubres que a lo mejor no estás llevando los hábitos más sanos. Y qué narices, estás harto de pizzas precongeladas, ya todas te saben igual. Además, coleccionar tuppers no mola. Una vez terminada la comida, el tupper no es comestible y puedes verte con el congelador vacío y sin un duro para salir a almorzar. ¿Solución? Empieza a cocinar tú. Así no dependerás de mamá, de tu hermana o de tu compañero de piso. Y podrás comer con variedad y cabeza, ahorrando un montón (además ¿salir a comer fuera no te inquieta? A saber qué hacen otros cocineros en sus cocinas...).
Y para eso estoy yo aquí. No te mentiré, no soy una "aficionada a la cocina" ni una amante de los fogones. No llevo cocinando desde que soy bien pequeña, cuando era niña prefería los libros y las películas antes que ponerme a dar vueltas a una cacerola. Pero cuando empecé a vivir fuera de mi casa primigenia comprendí que era una buena oportunidad para aprender a cocinar y a ser un poquito más independiente (madurar y todo eso). Y salvo la tortilla de patatas de mamá, no entró ningún otro tupper más en casa.
De modo que te voy a enseñar mis trucos, voy a ayudarte a llevar una dieta sana sin comerte demasiado la cabeza y sin gastar un dineral en ingredientes exóticos, como se ve en otros blogs de cocina. Para preparar muchas de mis recetas no vas a tener que estar horas en la cocina y te garantizo que no tendrás que renunciar al sabor. Ah, y las medidas... yo soy muy "de ojo" y de utilizar vasos y cosas así para medir, no voy a pedirte que uses 3 gramos de queso y cinco de sal, porque seguro que no tienes una balanza en casa. Y si la tienes... pues bueno, puedes entretenerte en medir mis vasos y mis cucharadas, y me puedes enviar un email para aportar datos científicos a mis recetas.
Si eres novel en cocina, no te gusta pasar muchas horas preparando platos pero no quieres gastarte una pasta en restaurantes o supermercados ni renunciar al sabor, este blog es para ti.
Porque si no eres millonario para permitirte un chef y tienes un poquito de vergüenza y ganas de aprender, llega un momento en la vida de todo ser humano en la que la supervivencia se reduce a dos cosas:
Cocina o muere
No hay comentarios:
Publicar un comentario